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La comida cocida es la estática de la actividad vital del organismoComo fue constatado las enzimas se arruinan durante el tratamiento térmico de la comida. En la ausencia de las enzimas cualquier comida se convierte en una “arcilla”. La persona es el ser único en la Naturaleza que se alimenta de la arcilla. Todo el componente nutritivo de los productos de la alimentación durante la cocción se divide a las partes integrantes. Anteriormente hemos establecido – donde no hay lugar al proceso único – allí hay la muerte. Las partes integrantes aisladas del complejo nutritivo no se perciben por el organismo y están identificando por él como los venenos, porque representan ya no la dinámica, sino que representan la estática. Ellos obligan al organismo a poner en funcionamiento el mecanismo de la defensa y la limpieza. Lo que nuestros fisiólogos perciben como el proceso de la digestión y el metabolismo, hay en realidad un proceso de la limpieza del organismo y de su defensa de los venenos – el funcionamiento del organismo en el régimen del zafarrancho. Su estancia en el régimen de alimentación por la comida muerte, estática, agota las fuerzas internas y reduce la inmunidad. El organismo se hace indefenso para los virus y microbios diferentes. Está enfermo, adquiere las enfermedades crónicas y muere. Para realizar el proceso de la digestión, en la concepción de uso general, el organismo debe cumplir el trabajo cierto, preciso:
Examinemos a través del ejemplo de la asimilación de la proteína. Cada uno producto albuminado tiene en sí solamente una proteína cierta. Para hacer la proteína útil para el uso, el organismo debe repartir una serie de los aminoácidos conocidos como insustituibles – la histidina, isoleucina, leucina, metonina, fenilalalina, treonina, triptofana, valina. El organismo toma estos ácidos del depósito. Si en este proceso falta por lo menos un ácido, el proceso de la elaboración de la proteína se para, ella no se asimila y se descompone en el intestino. ¿De dónde aparecen los aminoácidos? Incesantemente en el organismo mueren mil millones de células que se someten a las utilizaciones. Los sistemas de la limpieza desmontan las células a los elementos que componen y los depositan al lugar del destino. La parte importante de cualquier célula son los aminoácidos. El organismo les toma del depósito y dirige al tracto intestinal para la asimilación de la proteína. El proceso análogo acompaña la elaboración y de otras sustancias – las así llamadas nutritivas. Así, para la asimilación de la carotina, o la vitamina A, el organismo debe sintetizar la vitamina C que le falta catastróficamente en él. Para asimilar el calcio de los productos de la alimentación se debe ser repartido la hormona de los órganos sexuales y la cantidad cierta del flúor.
El trabajo descrito del organismo es conocido como el proceso de la síntesis interna y la asimilación de las sustancias nutritivas. Esto es un ejemplo del trabajo ideal del sistema de la limpieza del organismo. Realmente tenemos completamente otro cuadro:
Como resultado de la alimentación irreflexiva, incorrecta, la formación de las sustancias nocivas para el organismo ocurre directamente en el tracto intestinal. Estas sustancias tóxicas envenenan la sangre, hacen su reacción ácida. La sangre se hace agresiva con relación a las células del organismo, porque su ambiente natural es alcalino. Ella lleva las sustancias tóxicas en todas las esquinas del organismo, las almacena en el espacio intercelular, pero no les toma atrás que lleva al envenenamiento (a la intoxicación) general del organismo. En esta parte del cuerpo se cambian todos los procesos vitales, aparecen los estancamientos, surgen unas inflamaciones. Como consecuencia de ello se cambian la estructura y la función de los tejidos, se desarrollan las enfermedades crónicas. La falta de nuestra alimentación habitual es una sola – la misma estática encarnada en el componente alimenticio de nuestra Existencia. El sentido de nuestra alimentación es transformar y preparar gustosamente los productos, en realidad habiendo dividido la comida a los componentes, conduciéndola en la forma inactiva que, a fin de cuentas, lleva a las consecuencias tristes. Las células una por otra, a mil millones salen, caen del Proceso único de la Vida. Este proceso de la autodestrucción está apoyando por nuestra Conciencia, sus estereotipos, los miedos del hambre a modo del dogma que sin comida no sobreviviremos. Desde la infancia se nos han convencido que para hartarse es necesario comer la cantidad ene de las calorías, en caso contrario comenzaremos a doler. Hasta ahora la valoración de las condiciones físicas del cuerpo se realiza no por la masa de los músculos sanos que nos abastecen todos los procesos de la actividad vital, sino por el peso recogido a cuenta del desarrollo del tejido grasoso. Todas las sustancias no reclamadas que fueron recibidos por el organismo durante la digestión son cortadas por la grasa, a cuenta de qué ellas están detenidas en el lugar cierto. En nuestra comprensión la obesidad está relacionada con el aumento del volumen de las células del tejido celular hipodérmico. En realidad por la obesidad puede ser abarcado todo el tejido muscular que lleva a la pérdida del tono de los órganos internos. Todos ellos se cubren con la grasa. Ella se forma entre las fibras musculares de nuestros órganos. Como usted comprende, en tal estado de las cosas sin cambiar la alimentación es imposible prácticamente recobrar la salud por cualesquiera otros modos.
© Copyright Alejandro y Tamara Blanco 2007 |